Pemex avanza lentamente en atención de riesgos ambientales; sólo ha resuelto 28% de los casos

Pemex avanza lentamente en atención de riesgos ambientales; sólo ha resuelto 28% de los casos

Ciudad de México.— Petróleos Mexicanos (Pemex) registra avances limitados en la atención de riesgos ambientales, al resolver únicamente 28% de los casos identificados, de acuerdo con datos oficiales de la empresa.

Al corte de septiembre de 2025, la petrolera contabiliza 240 riesgos ambientales, de los cuales sólo 67 han sido atendidos. Esto representa un avance marginal en los últimos meses, con apenas dos casos adicionales resueltos respecto a junio y 12 más en comparación con el cierre de 2024. En promedio, la empresa atiende entre dos y cuatro casos por trimestre.

El resto de los riesgos se mantiene en distintas etapas, que van desde procesos de atención en curso hasta fases de contratación y planeación para ejercicios futuros.

En cuanto a los riesgos de mayor impacto —clasificados como Prioridad 1—, Pemex ha resuelto 21 casos, mientras que otros 17 continúan en proceso, pese a su potencial de generar daños significativos al medio ambiente.

Para 2025, la empresa contempla una inversión de 15 mil 460 millones de pesos destinada a la mitigación de impactos en suelo, agua y aire, cifra ligeramente inferior a la ejercida en 2024.

Especialistas advierten que estos avances reflejan limitaciones operativas y presupuestales. Julio Valdivieso, ex presidente del Colegio de Ingenieros Ambientales, señaló que existe una falta de capacidad para atender emergencias, además de una reducción sostenida del presupuesto ambiental, lo que podría derivar en daños irreversibles a ecosistemas y comunidades.

La situación se agrava ante recientes incidentes, como derrames en el Golfo de México y en instalaciones vinculadas a la refinería Dos Bocas, algunos de los cuales aún no tienen un origen plenamente esclarecido. Estos eventos han sido reportados inicialmente por autoridades locales, lo que ha generado cuestionamientos sobre la reacción institucional.

Por su parte, expertos en el sector energético subrayan que la atención de estos riesgos también depende de su correcto registro contable. Luis Miguel Labardini, consultor del sector, indicó que reconocer los pasivos ambientales como parte de la deuda de la empresa permitiría dimensionar mejor su impacto en las finanzas y en la percepción de inversionistas.

Actualmente, Pemex enfrenta una deuda cercana a los 85 mil millones de dólares, además de pasivos con proveedores y pérdidas financieras recurrentes, lo que complica su margen de maniobra para atender problemáticas ambientales.

Analistas coinciden en que los impactos de estos rezagos no sólo afectan al entorno natural, sino también a comunidades que dependen de actividades como la pesca y el turismo, particularmente en zonas costeras del país.

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