Dinamarca y la OTAN acuerdan reforzar la seguridad en el Ártico ante tensiones por Groenlandia
Internacional
Dinamarca acordó con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) reforzar la seguridad y la presencia militar en el Ártico, en medio de semanas de presión por parte de Estados Unidos para anexarse Groenlandia, territorio semiautónomo danés considerado estratégico para el control del Atlántico Norte.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, afirmó que existe consenso dentro de la alianza para aumentar su participación en la región. Señaló que la defensa y la seguridad en el Ártico son asuntos que competen a todos los países miembros de la OTAN. El acuerdo fue confirmado por el secretario general de la organización, Mark Rutte, quien destacó el fortalecimiento de la cooperación para mejorar la disuasión y la defensa en esa zona estratégica.
Frederiksen anunció que viajará a Nuuk, capital de Groenlandia, para sostener una reunión con el primer ministro de la isla, mientras continúan las maniobras militares del Ejército danés en el territorio ártico, las cuales se extenderán durante todo 2026. En estos ejercicios participan fuerzas de países como Francia, Alemania, Holanda, Bélgica y naciones nórdicas, como parte de la operación “Arctic Endurance”.
El reforzamiento militar se produce en un contexto de desconfianza europea ante las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que Groenlandia estaría exenta de un eventual ataque por parte de Estados Unidos. Sin embargo, autoridades europeas han reiterado que el bloque está preparado para defender sus intereses frente a cualquier forma de coerción.
En paralelo, fuentes cercanas a las negociaciones revelaron que Estados Unidos y Dinamarca renegociarán el acuerdo de defensa de 1951 sobre Groenlandia, siempre bajo el respeto a la soberanía danesa. Aunque los detalles del pacto permanecen sin hacerse públicos, el tema ha generado tensiones diplomáticas y comerciales entre Washington y Europa, derivando incluso en anuncios arancelarios que posteriormente fueron suspendidos tras el entendimiento entre la OTAN y Estados Unidos.
